Que buena y breve lectura. Un bloguero madrileño, cuenta las lúbricas fantasías que le arrebolaban la mente cuando era adolescente. Y la manera en como, al paso del tiempo, resultaron ser verificadas gracias al acceso que tuvo a grabados y otros dibujos de época. Los recovecos de las antiguas iglesias medievales guardan secretos tan oscuros como los pecados de los penitentes, buscando perdón en "manos" de un sacerdote. http://contracorriente.blogia.com/2006/032301-confesiones-y-confesores.php