jueves, 15 de abril de 2010

Líderes religiosos vs. sociedad liberal


Se supone que la religión es el pegamento que unifica y da protección a la sociedad que le alberga o practica, debido a que no solo tiene la función de organizar la vida espiritual de sus miembros, sino que en ella se engloba el sistema de valores necesarios para una sana convivencia. Bueno, se supone, ya que la Historia ha dado testimonio que, en mas de las veces, sobre todo en los grupos provenientes de la tradición judeo-cristiana, no solo no garantiza la paz y la buena convivencia, sino que ésta se vuelve contra la sociedad que le alberga, promoviendo la parcialización de la sociedad y la intolerancia entre sus miembros. De sobra dar ejemplos.
Tristemente, México se ha sumado a la larga lista de países donde miembros del clero cometen delitos sexuales contra menores. Y no conformes con estas detestables acciones, el clero mexicano se lava las manos, culpando a la sociedad por los pecados que cometen algunos de sus miembros. Pero además -y como dice mi madre: "hasta eso tiene la calabaza, después de que engorda indigesta"- el clero exhorta al pueblo mexicano al perdón para con el padrecito Maciel, culpando explícitamente a la fracción liberal de los abusos cometidos a esos niños por parte de sacerdotes, debido a que ésta, la sociedad liberal, promueve una moral relajada, causante de la desviación sexual de los jóvenes. No conformes con lo anterior, se atreve a acusar a la sociedad en general de ser ignorantes en materia de educación sexual. ¡VAYA ESTUPIDEZ y manera cínica de lavarse las manos!
Estimados miembros del clero: la sociedad liberal es la evolución de la misma, pues e
s una sociedad que ha aprendido a pensar de manera madura y libre de prejuicios. No es culpable, al contrario, es NECESARIA. De no ser así, estaríamos sumergidos aún en el oscurantismo medieval que ustedes tanto añoran. ¿Recuerdan el gran poder que ejercían entonces sobre reyes y gobiernos?
La educación sexual, me pregunto, ¿cuál es la intención de la Iglesia acusar a la sociedad de falta de educación sexual? ¿Culparnos -que novedad- y salvaguardar su posición paternalista y "cocowashera"? O tal vez para que los pobres niños supieran lo que les hacía el padrecito. Eso es no tener vergüenza y navegar con bandera de pendejos.
Pero, sin embargo, la sociedad si tiene parte de culpa, pero no la liberal, sino la mocha, la que se baña de prejuicios, la que quiere que dios le de todo peladito y en la boca porque no han sido capaces de dar el brinco del pensamiento mágico-religioso, hacia una edad mental madura y basada en la razón, la lógica... ¡YA NO SE DIGA LA CIENCIA! Y no digo que dejen de creer, sino que aprendan a ser responsables de sus propios actos, de sus propios hijos. Por que hay que ser muy ingenuos pensar que por ser el padrecito de la parroquia, es un santo hombre decente, merecedor de toda confianza y del cuidado de sus hijos. Hay que tener criterio, sentido común.
Pero no solo entre los católicos se cuecen habas, también los grupos protestantes tienen lo suyo. Pero sobre todo, una gran cerrazón de mente al declararse abiertamente por una total intolerancia hacia los grupos gays -por poner un ejemplo- aplaudiendo la anulación del primer matrimonio gay en Argentina. De ser vigente la Inquisición, apelarían por su quema en la hoguera o muerte en la picota.
A continuación, reproduciré el mensaje de uno de sus miembros:
"Es la tolerancia la que ha permitido que haya una abundancia y descaro de estas prácticas. El día que se toleró a un homosexual en medio de una reunión, en un salón de clases, en una Iglesia, en un puesto público, ese dia se empezó a podrir el mundo y de eso ya hace tiempo.
Así van el aborto, la legalización de las drogas, la brujería y tantas cosas que por "modernos" y "tolerantes" van pudriendo a las sociedades..."
Sin palabras, su testimonio da fe de su falta de criterio, de su gran ignorancia... en fin. REITERO: La religión, se supone, debería ser esa cohesión social que homogeneiza sus valores y salvaguarda su bienestar. Sin embargo, no ha sido capaz de dar ese salto evolutivo hacia la aceptación de un pensamiento diverso, y sigue abogando a son de sus propios prejuicios, juzgando, culpando, mortificando con el miedo y la promoción de la anulación del yo. Un grupo sin los matices del individuo, es un ente masacotudo amorfo y de fácil manipulación, donde nadie cuestiona, asimilando sin reprimendas mitos de la edad de Calvino y hasta manifestaciones de fe fraudulentas.
Y me preguntan aún, ¿por qué ya no eres miembro del redil? Digamos que, ante la clara manipulación, la soberbia de sus jerarcas, el querer que se les siga incluso hasta la ignominia, es equivalente a dejar el alma en un altar de pasiones desoladoras, sin fe, sin esperanza.
Y todavía me preguntan: Montserrat, ¿por qué no te arrepientes, por qué no regresas al redil? Por obvias razones, ¿no creen?